Para la entidad, la inversión de 500 millones de euros prevista por el Govern no solucionará los problemas de tráfico, sino que atraerá a más vehículos desde Barcelona. Critican que el proyecto fomenta un modelo de turismo masivo y especulación urbanística en lugar de mejorar las conexiones internas entre los pueblos del Pirineo.
“"En lugar de destinar 500 millones de euros a ampliar la C-16 para traer más turistas al Pirineo, estos recursos deberían destinarse a mejorar la movilidad entre pueblos."
La organización insta a los ayuntamientos del Berguedà a unirse a los vecinos de la Cerdanya para frenar el colapso vial de los fines de semana y apostar por una economía más resiliente y sostenible.




