La situación, que afecta a un piso de alquiler protegido en la calle Camí del Nord, supone un riesgo para la salud y obliga a la inquilina a contratar mensualmente una empresa de limpieza especializada. Esta empresa se encarga de limpiar tanto la terraza interior como las habitaciones, que quedan cubiertas de residuos cada vez que la calefacción o el agua caliente del edificio, que funciona con una caldera de biomasa, se ponen en marcha.
La chimenea está ubicada directamente sobre el patio interior de la vivienda, lo que provoca que el hollín y la ceniza se acumulen no solo en el exterior, sino que también se introduzcan en el interior, afectando muebles, sofás, colchones e incluso los objetos personales de los residentes.
La residente ha estado reclamando medidas a la propiedad del inmueble durante años y ha buscado ayuda de las administraciones públicas, pero afirma que sus peticiones han sido ignoradas. Ante la falta de respuesta, ha encargado un informe técnico de habitabilidad y salubridad ambiental que concluye que existe una “situación de inhabitabilidad técnica sobrevenida”.
“"No existe medida de limpieza que repare el error combinado de diseño, ubicación ilegal y falta de dispersión dinámica."
El informe sugiere como única solución el traslado de la chimenea hacia el eje central de la cubierta para evitar la caída de hollín. Además, durante las pruebas se detectaron niveles elevados de formaldehído, un producto tóxico, dentro de la vivienda.




