La pieza ganadora, titulada La música alimenta l'ànima, muestra una rebanada de pan con forma de oreja rodeada de notas musicales que parecen hormigas. La obra busca representar cómo la música nutre el interior de las personas, de forma similar al alimento físico. Castells repite éxito tras haber ganado también en 2019.
El certamen ha contado con quince propuestas de creadores locales. Entre los finalistas se encuentran Pep Boatella de Puigcerdà, con Concert a la vall, y Mariona Vadrí y Clara Santacana de Sort. Los seleccionados recibirán pases para los conciertos de la temporada 2026 y material discográfico del festival.
La elección final ha sido resultado de una votación popular en redes sociales y la valoración de un comité de expertos del FeMAP. El jurado ha destacado la calidad compositiva y la coherencia gráfica de la propuesta ganadora con el espíritu del festival de música antigua.




