La ceremonia ha servido para recordar la firme voluntad de los puigcerdaneses de mantenerse fieles a los ideales de libertad que llegaban de Europa, a pesar de que las tropas carlistas superaban en número a los defensores, con 1.200 hombres dispuestos a doblegar la ciudad.
El carácter de un pueblo se forja, a través del tiempo, con las adversidades. Y Puigcerdà se erigió victoriosa de aquel asedio.
Cada 10 de abril, la capital de la Cerdanya rinde homenaje a aquellos que perdieron la vida en defensa de la libertad. El acto de este año ha contado con la presencia del alcalde de Puigcerdà, Joan Manel Serra, el presidente del Institut d'Estudis Ceretans, Josep Maria Prat, así como concejales y representantes del Ayuntamiento, el Consell Comarcal y Amics de Cerdanya.
Como novedad, en esta edición se han sumado a la conmemoración los alumnos de 4º de ESO de la escuela Vedruna de Puigcerdà y Maria Lluch, bisnieta de Esteve Ginesta, uno de los valientes soldados que participaron activamente en la resistencia contra las tropas carlistas.




