La entidad, fundada por Mn. Albert Palacín, pionero del escoltismo en la zona, conmemora este año su 60 aniversario. A lo largo de seis décadas, cientos de jóvenes han crecido bajo los valores del escoltismo, contribuyendo al patrimonio humano de Montblanc. La celebración incluye una exposición en la Biblioteca Comarcal Conangla i Fontanilles y diversos actos a lo largo del año.
El escoltismo, más allá de una actividad de ocio, se define como una propuesta educativa integral y una escuela de vida. Se basa en la experiencia, la responsabilidad, el servicio, el trabajo en equipo y el compromiso personal, fundamentado en tres pilares: la Fe, el País y la Educación. Estos principios buscan el crecimiento espiritual, el arraigo cultural y el desarrollo integral de la persona.
La Ley Escolta, que describe a un explorador como digno de confianza, leal, útil y comprometido con la naturaleza, dibuja un ideal de persona íntegra, capaz de pensar en los demás y de dejar el mundo mejor. El escoltismo recuerda que educar va más allá de transmitir conocimientos, formando en responsabilidad, autonomía, solidaridad y capacidad de servicio.
El artículo destaca la fuerza transformadora del escoltismo, con testimonios de scouters y consiliarios que han visto cómo jóvenes se convierten en adultos comprometidos. El aniversario es un momento de gratitud hacia los scouters, consiliarios, familias y jóvenes que han mantenido viva la llama del escoltismo en Montblanc.
En un contexto marcado por el individualismo, la inmediatez y la fragmentación social, la educación en el ocio a través de entidades como el CAU se vuelve fundamental. Estos espacios enseñan a los niños el significado de responsabilizarse de un grupo, servir a los demás y comprometerse con una causa. El homenaje a Mn. Albert Palacín y a las generaciones pasadas pasa por seguir apostando por este proyecto educativo que forma 'mejores personas'.




