El centro se llenó de familias, antiguos alumnos y vecinos en un evento que combinó la pedagogía con la tradición. La celebración del bicentenario subrayó el arraigo de la institución en la comarca de la Conca de Barberà.
La cultura popular tuvo un papel protagonista con la presencia de diablos y gigantes, que animaron la mañana. Los asistentes también disfrutaron de talleres y una parrillada popular organizada por la asociación de familias (AFA).




