Aunque la cifra global apenas ha variado un 0,32% respecto a las 310 bajas de 2024, el dato más alarmante es el triplicado de los accidentes graves, que han escalado de 2 a 6 casos. La gran mayoría de los incidentes, un 98,05%, siguen siendo de carácter leve.
El sector de la industria se mantiene como el punto de mayor riesgo, concentrando 164 bajas, más de la mitad de la actividad accidental de la zona. En contraste, la construcción ha visto aumentar sus cifras un 26,67%, mientras que la agricultura ha liderado el descenso de la siniestralidad con una caída del 38,46%.
Por segundo año consecutivo, la Conca de Barberà no ha registrado ninguna muerte en el trabajo, consolidando una tendencia positiva en seguridad vital desde el último fallecimiento ocurrido en 2023.




