Montblanc celebra una multitudinaria Diada de Sant Jordi en el centro histórico

La Plaza Mayor de Montblanc se convierte en el corazón de la celebración con cientos de personas disfrutando de libros y rosas.

Imagen genérica de un interior de biblioteca con estanterías de madera y un podio con micrófono, iluminado cálidamente.
IA

Imagen genérica de un interior de biblioteca con estanterías de madera y un podio con micrófono, iluminado cálidamente.

La localidad de Montblanc ha acogido una Diada de Sant Jordi con una gran afluencia de público, llenando su centro histórico de puestos de libros y rosas desde primera hora de la mañana.

Desde primera hora de la mañana, las calles del centro histórico de Montblanc se han llenado de vecinos y visitantes que han paseado entre los numerosos puestos. La jornada, dedicada a los libros y las rosas, ha mantenido un ambiente festivo y cultural durante todo el día.
El punto neurálgico de la celebración ha sido la Plaza Mayor, donde se han congregado cientos de personas, incluyendo parejas, amigos y familias, en busca del regalo perfecto. Los puestos, con una amplia oferta de novedades literarias y rosas de todos los colores, han marcado el ritmo de una diada que fusiona cultura, tradición y un ambiente vibrante.
Los centros educativos del municipio también han participado activamente, llevando a sus alumnos a recorrer la villa y visitar lugares emblemáticos como las murallas, combinando aprendizaje y tradición. Además, residentes de la residencia local también se han sumado a la celebración en la plaza, disfrutando de uno de los días más señalados del año.
Las rosas han continuado siendo uno de los grandes atractivos, con compradores eligiendo cuidadosamente el detalle ideal, mientras que los libros han cautivado el interés de lectores de todas las edades. El ambiente animado y constante se ha mantenido a lo largo de las horas, con un flujo continuo de visitantes.
La programación de la diada culminará esta tarde con uno de los actos más esperados: la representación en el foso de la Muralla de Sant Francesc, donde el caballero Sant Jordi entregará la rosa a la princesa. Este evento emblemático se integra dentro de la Setmana Medieval, reforzando el carácter singular de la celebración en Montblanc.