La decisión se tomó tras comprobar que el agua de la red no cumple con los parámetros sanitarios para el uso de boca. La fuente de abastecimiento del municipio es un acuífero subterráneo que se ha visto alterado por la entrada de sedimentos a raíz de las precipitaciones de los últimos días.
La situación podría mantenerse durante 48 horas, y se avisará a la población cuando los parámetros estén dentro del rango sanitario.
El equipo de gobierno municipal ha informado que la previsión es que la turbidez sea un problema limitado en el tiempo. Por este motivo, se ha optado por no conectarse a la red del Consorci d'Aigües de Tarragona (CAT), ya que los depósitos municipales se encuentran actualmente a su máxima capacidad.




