La fiesta, tradicionalmente ligada a los jóvenes que cumplen 18 años, debía celebrarse inicialmente el 17 de enero y posteriormente el 24 de enero. La organización, con el apoyo del Ayuntamiento, tuvo que buscar una tercera fecha para garantizar la continuidad del evento cultural.
Este año, los jóvenes nacidos en 2008 que debían ser los protagonistas no estuvieron disponibles para la organización. Para evitar la pérdida de la tradición, las quintas de otros años, especialmente la que celebraba su 25º aniversario, tomaron la iniciativa para sacar adelante la celebración.
El desfile se llevó a cabo con el formato habitual, aunque sin la carroza de los quintos actuales. Sí hubo una carroza con los quintos de hace 25 años, que recordaron el recorrido que hicieron cuando tenían 18 años, llenando las calles de color y confeti.
La celebración, que comenzó a las once de la mañana desde el Passeig del VIIIè Centenari, incluyó los tradicionales tres paseos por el pueblo. Durante el tercer paseo, a la altura de la escuela, los quintos de hace 25 años iniciaron la tradicional guerra de caramelos, uno de los momentos más esperados.




