La jornada festiva en Vilaverd ha comenzado temprano con la recreación de las antiguas prácticas de la matanza. El evento busca preservar el legado histórico del municipio, recordando los rituales que formaban parte de esta tradición centenaria.
A las 10 de la mañana, el protagonismo ha pasado al desayuno popular. Los asistentes han disfrutado de carnes y embutidos cocinados a la brasa, en un acto que ha contado con la implicación fundamental de voluntarios locales.




