Los artistas participantes podrán inspirarse en rincones icónicos como la plaza Major o el Monasterio de Poblet, declarado Patrimonio Mundial. El certamen, que permite técnica libre, rinde tributo a los pintores locales Joan Potau y Adrià Campdesuñer, figuras relevantes del arte catalán de la primera mitad del siglo XX.
La edición de este año destaca por la inclusión de premios para menores de 12 años y jóvenes de hasta 17 años, fomentando el talento emergente. Los premios principales están dotados con 700, 500 y 300 euros, además del galardón especial Vila Vidriera que reconoce el vínculo con la tradición del vidrio local.
La participación es gratuita y abierta a todos los públicos. Aunque es posible inscribirse el mismo día, la organización sugiere realizar una reserva previa vía email para facilitar la gestión de los espacios de creación durante la jornada.




