Las alcaldías de l’Espluga de Francolí, Montblanc, Vimbodí i Poblet, Vallclara, Vilanova de Prades y Vilaverd han unido fuerzas para presentar alegaciones al proyecto del futuro Parque Natural. El objetivo es canalizar las inquietudes del territorio y defender una posición unitaria de los municipios de la Conca de Barberà afectados por el ámbito del parque.
Las propuestas se centran en varios ejes clave: preservar el funcionamiento propio del Paraje Natural de Interés Nacional de Poblet, reforzar la participación municipal en la toma de decisiones, concretar la distribución de sedes y equipamientos, y garantizar que la protección del espacio sea compatible con las necesidades de abastecimiento de agua de los municipios.
En cuanto a la preservación del PNIN de Poblet, las alcaldías piden que la creación del nuevo parque natural respete la identidad y la autonomía de funcionamiento del paraje existente, evitando que sea absorbido por la nueva estructura. Solicitan mantener la dirección y el equipo humano actuales, así como asegurar su independencia financiera con un presupuesto propio, para garantizar la continuidad de la gestión y de los recursos destinados a su conservación.
En el ámbito de la gobernanza, las alegaciones proponen que la Asamblea de Alcaldías tenga capacidad de decisión vinculante, superando el rol meramente consultivo previsto. También se pide aumentar de cinco a diez los representantes municipales en la Junta Rectora, combinando la representación comarcal con un mayor peso de los municipios con más superficie dentro del parque. Se defiende así una participación efectiva de los ayuntamientos, como administración más cercana a la ciudadanía.
Las propuestas de ubicación sugieren el Real Monasterio de Santa Maria de Poblet como sede institucional, por su valor histórico, cultural y simbólico, y su reconocimiento como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Para la sede administrativa, se propone Montblanc, aprovechando sus conexiones viarias y ferroviarias y la disponibilidad de servicios. En l’Espluga de Francolí, se plantea habilitar un centro de información y acogida de visitantes en los espacios que queden libres con el traslado de la sede del PNIN.
Finalmente, los municipios reclaman que la regulación del parque permita autorizar nuevas captaciones de agua para el abastecimiento municipal y garantice el mantenimiento de las infraestructuras existentes. Defienden la prioridad del agua de boca para dar respuesta a las necesidades presentes y futuras de la población, haciendo compatible el abastecimiento con la preservación de los recursos hídricos y los valores naturales.




