La incidencia, localizada en el corredor que une Madrid, Lleida y Barcelona, fue notificada por el aviso de un maquinista. Como medida de seguridad, el administrador de infraestructuras, Adif, impuso una limitación de velocidad de solo 80 kilómetros por hora en el punto afectado.
Fuentes de Renfe informaron que la demora media de los convoyes fue de aproximadamente una hora, aunque algunos trenes llegaron a registrar retrasos de casi dos horas. Esta situación generó gran malestar entre los viajeros.
Los maquinistas cubren todo este tramo a mucha menos velocidad, lo que provoca estas grandes demoras.
Esta limitación en L'Espluga de Francolí se suma a las restricciones ya vigentes desde la semana pasada en seis puntos del corredor entre Calatayud y Zaragoza, donde la velocidad máxima se había fijado en 230 kilómetros por hora. El Ministerio de Transportes confirmó que los equipos de Adif ya están trabajando en la reparación.
En un contexto de caos ferroviario, diversas plataformas de usuarios, incluyendo Usuaris Avant Catalunya, anunciaron una manifestación en Barcelona para el próximo 7 de febrero para protestar por los problemas de Rodalies y de los servicios de trenes en Catalunya.




