Canyelles, el pueblo con encanto cerca de Vilanova i la Geltrú con un rico patrimonio

A solo 18 minutos de la capital del Garraf, esta localidad del Alt Penedès destaca por su castillo medieval, su iglesia y sus rutas de senderismo.

Imagen del castillo de Canyelles, un pueblo con encanto cerca de Vilanova i la Geltrú.
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Imagen del castillo de Canyelles, un pueblo con encanto cerca de Vilanova i la Geltrú.

A solo 18 minutos de Vilanova i la Geltrú, el municipio de Canyelles, en el Alt Penedès, se presenta como un destino ideal que combina naturaleza, patrimonio histórico y enogastronomía, destacando por su castillo y su iglesia medieval.

Situado entre el mar y la montaña, Canyelles es un pequeño pueblo que, a pesar de su proximidad a Vilanova i la Geltrú, capital del Garraf, ofrece una experiencia diferente. Esta localidad del Alt Penedès es conocida por sus extensas rutas de senderismo, su imponente castillo y su iglesia medieval, elementos que lo convierten en un punto de interés para los amantes de la naturaleza y la historia.
Históricamente, Canyelles ha sido una villa con una fuerte tradición vitivinícola, limitando al norte con Olèrdola, al sur con Vilanova y Sant Pere de Ribes, y al oeste con Castellet i la Gornal. Aunque todavía se mantienen pequeñas explotaciones agrícolas, la economía local ha evolucionado hacia el turismo, los servicios y las segundas residencias, convirtiéndose en el motor principal del municipio.
El casco antiguo del pueblo invita a un recorrido por calles estrechas y empedradas que conducen al Castillo de Canyelles. Documentado en el siglo XV, esta fortificación fue crucial para proteger la ruta marítima entre Vilafranca del Penedès y Olèrdola. Después de pertenecer a varias familias, fue adquirido y rehabilitado por Miguel Salinas y Bofill en 1982. Actualmente, es propiedad de la doctora Marisa López-Teijón, quien lo compró y donó al pueblo en 2025 con la intención de preservarlo y convertirlo en un espacio comunitario.

Una leyenda local narra que, a finales de 1478, el rey Juan II de Aragón pasó una noche en el castillo de Canyelles, buscando refugio del frío durante una jornada de caza, antes de ser trasladado a Vilafranca y finalmente fallecer en Barcelona entre el 19 y 20 de enero de 1479.

El clima mediterráneo cálido de Canyelles, con inviernos suaves y veranos calurosos, lo hace ideal para actividades al aire libre. Desde el casco antiguo, se inician varias rutas hacia los bosques del Garraf, como el Pla del Bosc, con una masía rural entre viñedos, y la Sierra del Montgròs, que fue un asentamiento ibérico importante en el siglo III a.C..
El municipio también es conocido por sus eventos, como la Fira de Santa Llúcia o la Fira del Motor. Sin embargo, la Fiesta Mayor de Santa Magdalena, que se celebra en julio, es considerada por muchos la mejor época para visitarlo, con competiciones, bailes, conciertos, correfocs y vermuts con música electrónica.