El objetivo principal de la intervención es frenar el deterioro de esta estructura icónica y garantizar que continúe siendo uno de los símbolos más representativos de la villa de Sitges.
Las tareas incluyen la restauración de materiales, la consolidación estructural, mejoras de seguridad e intervenciones puntuales en elementos afectados por el paso del tiempo y la climatología marina.
El Ayuntamiento ha coordinado el calendario para minimizar el impacto de la actuación y asegurar que no interfiera en los actos festivos y culturales.
El Obispado de Sant Feliu de Llobregat, como propietario de la parroquia, es el encargado de ejecutar las obras. Estas cuentan con el apoyo y el asesoramiento del Ayuntamiento de Sitges, así como de la Generalitat de Catalunya y la Diputación de Barcelona.
El Ayuntamiento ha coordinado el calendario con los equipos técnicos para asegurar que la actuación no interfiera en los actos festivos que se realizan en la zona de la plaza del Baluard y la Punta. Está previsto que los trabajos de restauración finalicen antes de la festividad de Sant Bartomeu.




