Un mes después del incidente en Gelida, la red ferroviaria se prepara para nuevas complicaciones. Los trabajos se centrarán en la reparación del puente de la cala d'Aiguadolç y el viaducto del Garraf, estructuras afectadas por la corrosión marina. Esta intervención, con un presupuesto de 3,74 millones de euros, obligará a los trenes de la R2 Sud y Regionales a compartir una única vía.
“"Estábamos hablando con la Generalitat sobre cuál era el mejor momento para actuar, pero ya teníamos acordado que sería el mes de marzo."
A pesar de la proximidad de las obras, todavía no se ha definido un plan de transporte alternativo. Se prevé que la frecuencia entre Castelldefels y Sant Vicenç de Calders se reduzca a un tren por hora. Plataformas de usuarios critican la falta de antelación en los avisos y proponen buses sustitutorios hasta El Prat de Llobregat.




