Tras la jornada central del Carnaval, decenas de operarios han trabajado durante todo el día para eliminar las toneladas de ecocaramelos lanzados. El objetivo es evitar que el pavimento quede pegajoso y prevenir resbalones o malos olores en un centro urbano que aún afronta dos días más de festejos.
Este año, el servicio cuenta con la novedad de que los trabajadores ya no pertenecen a la Companyia Municipal d'Aigües, aunque la mecánica de limpieza sigue siendo la habitual. Las tareas comenzaron el domingo al mediodía y se han distribuido por sectores en la capital del Garraf.
A pesar de que el clima ha favorecido las labores, el viento ha dificultado el trabajo de las brigadas. El consistorio ha pedido paciencia a la ciudadanía, subrayando que la limpieza total del azúcar y los residuos requiere tiempo.




