La operación, denominada 'Gruvila', culminó la semana pasada con la detención de cuatro individuos: un agente de la Policía Local, dos gruistas y una funcionaria municipal. Además, otros dos miembros de la Policía Local están siendo investigados en relación con estos hechos.
La investigación se centra en la sospecha de que algunos vehículos retirados por la grúa municipal no seguían el protocolo establecido. Se cree que los implicados o su entorno podrían haber utilizado algunos de estos vehículos o haberlos desguazado para comercializar sus piezas.
Las indagaciones comenzaron a finales del 2025, a raíz de una denuncia presentada por personas vinculadas laboralmente con el Ayuntamiento. Esta información permitió a la Guardia Civil detectar posibles anomalías en la retirada y gestión de vehículos abandonados o sin seguro en la vía pública.
En el marco de la operación, se realizaron cuatro registros, incluyendo los domicilios de los arrestados y la comisaría de la Policía Local. También se requirieron documentos físicos y digitales al Ayuntamiento y al centro de desguace contratado para la gestión de los vehículos.
Un día después de las detenciones, el 24 de marzo, dos agentes de la Policía Local fueron citados a declarar como investigados por su presunta implicación en delitos de malversación de recursos públicos, apropiación indebida, tráfico de influencias, prevaricación administrativa y pertenencia a grupo criminal. El caso está bajo la jurisdicción del tribunal de instancia de Vilanova i la Geltrú y la investigación continúa abierta.




