La investigación se inició el 15 de abril, cuando un hombre acudió a un centro sanitario de la localidad con una herida en la mano. Esta lesión era compatible con las producidas por un arma de fuego.
Tras la intervención policial y las excusas iniciales del herido, este acabó admitiendo que la herida se había producido de forma accidental mientras manipulaba un arma.
La Unitat d'Investigació de l'Àrea Bàsica Policial Pla d'Urgell - Garrigues se hizo cargo del caso. Después de entrevistarse con el herido, este accedió a entregar dos armas que, según declaró, había adquirido de una persona del mismo municipio que se dedicaba a su fabricación artesanal.
Al examinar las armas, los agentes constataron que se trataba de dispositivos muy rudimentarios, capaces de disparar un único tiro del calibre 22 mm y sin ningún tipo de mecanismo de seguridad.
El primer arresto se produjo la semana pasada y correspondió a un hombre de 43 años por tenencia de armas. Dos días más tarde, se detuvo a un segundo individuo de 66 años, acusado de fabricación, venta y tenencia de armas.




