Una investigación de la unidad de investigación de Mollerussa ha permitido la detención de estos individuos, uno de los cuales estaría vinculado a la conocida 'Banda de los Fantasmas' de Chile. Esta organización criminal se caracteriza por su alta movilidad y su "proyección internacional", operando en diversos países europeos.
Según fuentes policiales, la banda actuaba de manera itinerante, alquilando vehículos en España y cruzando la frontera para cometer delitos en Francia. La colaboración con Europol y las autoridades chilenas ha sido clave para rastrear a sus integrantes.
Los detenidos fueron interceptados el pasado 5 de agosto cerca de Calaf (Anoia), supuestamente cuando se preparaban para realizar un nuevo robo. La policía destaca la dificultad para atrapar a estos grupos, pero remarca la eficacia de las bases de datos internacionales.
Uno de los detenidos facilitó una identidad que no ha podido ser acreditada penalmente, lo que sugiere el uso de identidades ficticias o robadas. Los Mossos d'Esquadra mantienen gestiones abiertas con las autoridades chilenas para determinar su identidad real.
Los tres hombres pasaron a disposición judicial el pasado 7 de agosto e ingresaron en prisión. La investigación se inició a raíz de un robo en una casa de Juneda, donde los ladrones forzaron una persiana y rompieron un cristal para acceder a la vivienda, llevándose objetos de valor.
Gracias a la colaboración ciudadana, que alertó de la presencia de un vehículo con cuatro personas en actitud sospechosa, los Mossos pudieron identificar el coche de alquiler utilizado por la banda. El análisis de sus movimientos reveló un patrón de actividad sospechoso, con numerosos alquileres de corta duración en distintos municipios del área metropolitana de Barcelona.
Durante el seguimiento, se observó una clara distribución de funciones entre los miembros del grupo. Finalmente, en Calaf, dos de los integrantes inspeccionaban el entorno mientras un tercero vigilaba el coche, siendo detenidos antes de entrar en otra casa.
En los registros se intervinieron objetos como gorras, camisetas, teléfonos móviles, guantes, herramientas para forzar accesos y objetos de valor como joyas y relojes, cuya procedencia se está investigando.




