Los trabajos se centraron en la retirada de maleza y rocas en rutas que conectan localidades como la Pobla de Cérvoles, el Vilosell y Ulldemolins. La jornada contó con la colaboración de entidades excursionistas que recorrieron la cresta de la sierra, desde la punta del Curull hasta las Crestes.
Uno de los puntos clave de la actuación fue el barranco de los Forns, donde se rehabilitaron dos kilómetros de sendero cerca de antiguos hornos de vidrio. Según el historiador Manel Correa, el objetivo es que estas rutas aparezcan en los mapas oficiales de cara al año 2027.
“"Ya pensamos en la tercera edición para completar la señalización y descripción histórica de las rutas recuperadas."
La actividad concluyó en Juncosa con una comida popular para todos los asistentes, consolidando un proyecto que busca preservar el patrimonio viario que antiguamente unía las comarcas de Lleida con el Priorat.




