El tribunal ha ratificado el sobreseimiento dictado inicialmente por el Juzgado de Olot, rechazando el recurso de la familia de una de las siete víctimas mortales. Los magistrados concluyen que no hay indicios suficientes para sostener la acusación, tras un largo proceso de instrucción que ha durado un lustro.
El auto judicial destaca que los Mossos d'Esquadra no pudieron acreditar una relación de causalidad entre los actos de la trabajadora y los contagios. Asimismo, se ha valorado que la mujer disponía de una PCR negativa realizada por el centro Suara en las fechas en las que se detectó el brote infeccioso.
“"No había delito ni base probatoria suficiente para este procedimiento que ha afectado gravemente a la investigada."
La resolución judicial pone fin a la vía penal de un caso que conmocionó a la comarca de la Garrotxa. Anteriormente, la jurisdicción social ya había declarado improcedente el despido de la trabajadora, reforzando la tesis de la defensa sobre la falta de negligencia.




