La llegada del calor, entre los meses de mayo y octubre, reactiva la actividad del mosquito tigre (Aedes albopictus), una especie invasora que puede causar molestias por sus picaduras y transmitir enfermedades como el Chikungunya, Dengue y Zika. Ante esta situación, varios municipios de la Garrotxa están llevando a cabo actuaciones enmarcadas en el programa del Mosquito Tigre de Dipsalut. Este programa combina medidas técnicas con campañas de sensibilización para la ciudadanía. El Consell Comarcal, a través del Consorci SIGMA, ofrece asesoramiento técnico a los ayuntamientos que lo soliciten para la gestión del control en espacios públicos y la realización de acciones informativas.
En la plaza Rector Ferrer de Olot se instaló un punto informativo donde profesionales del servicio de control de mosquitos ofrecieron información sobre la especie y la prevención. Aprovechando este espacio, se repartieron gratuitamente tela mosquitera a los hortelanos para cubrir bidones y otros recipientes que acumulan agua, ya que las larvas del mosquito se desarrollan en estos puntos de cría. Las larvas necesitan aproximadamente siete días para crecer en pequeñas masas de agua estancada, evitando aguas en movimiento o grandes masas de agua. El ciclo vital del mosquito también está influenciado por el clima y las horas de luz solar, con presencia activa desde mayo hasta octubre, aunque las temperaturas pueden variar este período.
Los ayuntamientos de la Garrotxa han llevado a cabo tratamientos preventivos en los imbornales públicos durante el verano para evitar que se conviertan en puntos de cría. Estos tratamientos utilizan productos larvicidas autorizados y respetuosos con el medio ambiente. También se monitorizan puntos críticos y se asesora a los municipios en planes de prevención, ordenanzas y comunicación, a través del Consorci SIGMA.
Se calcula que el 80% de los puntos de cría se encuentran en espacios privados, como patios, jardines o balcones. Por ello, la prevención individual es fundamental, especialmente después de lluvias. Las recomendaciones incluyen vaciar o tapar recipientes que acumulen agua, mantener limpias las canaletas, tapar herméticamente los depósitos o cubrirlos con tela mosquitera, y eliminar trastos viejos en el exterior que puedan retener agua. La prevención también depende de la ciudadanía.




