Los resultados de la autopsia practicada en el Instituto de Medicina Legal de Girona confirman las sospechas iniciales de la familia. El cuerpo fue hallado en la calle Almogàvers con una herida de arma blanca en la espalda. La víctima era originaria de Honduras y residía en la capital de la Garrotxa desde hacía ocho años.
La División de Investigación Criminal trabaja con la hipótesis de que el ataque se produjo tras una discusión. Por el momento, el juzgado mantiene el secreto de las actuaciones mientras la policía busca al responsable del primer crimen del año en la provincia de Girona.




