La capital de la Garrotxa ha ampliado los espacios del campamento e incorporado nuevos decorados e infraestructuras. Además, los pajes y los personajes se moverán de forma más activa por la instalación para que los niños vivan una experiencia “todavía más inmersiva, participativa y accesible”.
Esta apuesta por la inclusión se traduce en varias acciones concretas. Además de las dos jornadas de bajos estímulos programadas para los días 3 y 4 de enero, este año se ha planificado una visita específica con intérprete de lengua de signos. Esta tendrá lugar el 4 de enero a las cinco y media de la tarde, facilitando el acceso a personas con sordera o dificultades auditivas.
El objetivo es ofrecer una experiencia más inmersiva, participativa y accesible, garantizando que ningún niño se quede sin disfrutar plenamente de la magia de la llegada de Sus Majestades.
La mejora de la accesibilidad también se extiende a la Cabalgata del 5 de enero. Se habilitará una zona tranquila en la calle Serra Ginesta, donde la música será más baja, no se lanzará fuego y los personajes no llevarán micrófono. Además, los narradores de la llegada de los Reyes Magos estarán acompañados por un intérprete de lengua de signos, permitiendo a las personas sordas seguir todo lo que esté sucediendo.




