Olot preserva su tradición centenaria en la fabricación de imágenes religiosas

La empresa El Arte Cristiano, fundada en 1880, es la única superviviente de una industria que llegó a tener cuarenta talleres en la posguerra.

Imagen de un artesano pintando una escultura religiosa en un taller de Olot.
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Imagen de un artesano pintando una escultura religiosa en un taller de Olot.

La ciudad de Olot mantiene viva su singular tradición en la fabricación de imágenes religiosas gracias a El Arte Cristiano, la única empresa que perdura de una industria que llegó a tener cuarenta talleres y más de 1.500 trabajadores.

Esta industria artesanal, que floreció especialmente durante la posguerra, ha visto cómo la mayoría de sus talleres desaparecían. Hoy, El Arte Cristiano, fundada en 1880, sigue siendo un referente en la creación y exportación de tallas religiosas a nivel mundial.
Un 30% de su producción se destina principalmente a países sudamericanos, pero también llega a mercados como Estados Unidos o Italia. En España, muchas procesiones de Semana Santa exhiben figuras con el sello de Olot, como el paso de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén entregado recientemente en Noblejas (Toledo).
El proceso de fabricación de una talla puede durar unos tres meses e implica el trabajo de diversos artesanos, incluyendo escultores, retocadores, amoldadores y pintores. La empresa, que actualmente cuenta con 15 trabajadores, llegó a tener más de un centenar en su momento de máximo esplendor. Las crisis del sector, como las guerras, la competencia asiática, las crisis de fe y económicas, la dificultad para encontrar artesanos y la pandemia de la COVID-19, han afectado a la industria.

"Tras el impacto de la covid, las ventas se han estabilizado."

Pep Oliveras · Gerente de El Arte Cristiano
Pep Oliveras, gerente de la empresa, explica que su bisabuelo Marià Vayreda, autor de la novela La punyalada, fundó la compañía junto con su hermano Joaquim y el pintor Josep Berga Boix. Este último fue director de la Escuela Pública de Dibujo de Olot, y las empresas de figuras sacras ofrecieron una salida laboral a muchos de sus estudiantes durante el período de efervescencia religiosa de finales del siglo XIX.
Recientemente, Oliveras ha observado un aumento en las peticiones de tallas infantiles, especialmente para Andalucía, donde existe una gran devoción, así como en los trabajos de restauración de imágenes. Esta tendencia refleja un interés por mantener el patrimonio religioso.

Las iglesias se quieren poner guapas, y tenemos bastantes demandas.

Para dar a conocer esta tradición, el Triángulo Sacro de Olot ofrece una propuesta turística y cultural que incluye el Museu dels Sants, inaugurado en 2007, la basílica de Sant Esteve y el santuario del Tura. Estas visitas, que se realizan bajo demanda, atraen a particulares, grupos, cofradías y parroquias, poniendo en valor el patrimonio religioso y espiritual de la ciudad.
La concejala de Empresa, Turismo y Promoción de la Ciudad, Gemma Canalias, destaca el éxito de estas visitas, especialmente entre familias, estudiantes y grupos turísticos de ciudades españolas, francesas y de Sudamérica. Esta iniciativa no solo refuerza la identidad religiosa a través del patrimonio, sino que también contribuye a la desestacionalización del turismo y beneficia a los sectores de la restauración y la hostelería en la Garrotxa.