Las actuaciones, que se están llevando a cabo en diferentes sectores de la ciudad de Girona y municipios como Quart, Sant Julià de Ramis y Palol de Revardit, tienen como objetivo principal reducir el riesgo de que un incendio forestal extremo pueda afectar barrios, viviendas e infraestructuras. La superficie total intervenida será de 90 hectáreas.
Las tareas consisten en intervenciones forestales selectivas como el desbroce de maleza, la clarificación de arbolado, la poda y la gestión de restos vegetales. Estas acciones se realizan fuera del período de máximo riesgo de incendios y son compatibles con los valores ambientales, según ha informado el Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació de la Generalitat.
Los ejes de confinamiento forman parte de la Estrategia de gestión forestal sostenible de Cataluña, diseñada por Bombers de la Generalitat. Esta infraestructura de prevención busca limitar la propagación de los grandes incendios, reducir su intensidad y mejorar la seguridad. Cataluña cuenta con 14 ejes que suman más de 223.000 hectáreas forestales, con la previsión de proteger más de 2 millones de hectáreas y 870.000 personas.




