Campings de Girona y Fundación Altem impulsan la inclusión laboral

El acuerdo busca generar oportunidades de empleo para personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad en el sector turístico.

Imagen genérica de dos manos estrechándose sobre un escritorio, simbolizando un acuerdo de colaboración.
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Imagen genérica de dos manos estrechándose sobre un escritorio, simbolizando un acuerdo de colaboración.

La Asociación de Campings de Girona y la Fundación Altem han firmado un acuerdo para fomentar la inclusión sociolaboral de personas con discapacidad o en situación de vulnerabilidad dentro del sector turístico de la región.

Esta nueva etapa de colaboración representa un cambio de enfoque, ya que va más allá de las aportaciones económicas puntuales. El objetivo principal es generar un impacto social real y sostenible en el territorio, creando oportunidades laborales directas en los campings y contratando servicios del centro especial de trabajo de la fundación.
El centro de trabajo de la Fundación Altem ofrece servicios a empresas en ámbitos como la jardinería, la limpieza, la lavandería o el catering. Al mismo tiempo, facilita la inserción laboral de personas con dificultades de acceso al mercado de trabajo, conectando directamente el sector turístico con proyectos sociales que benefician a la comunidad.

"La necesidad de consolidar alianzas que combinen actividad económica y compromiso social es fundamental para el desarrollo del territorio."

representantes de ambas entidades
La iniciativa se formalizó tras una visita institucional a la residencia Les Acàcies, situada en el Far d'Empordà. La Fundación Altem es una entidad de referencia en el Alt Empordà, especializada en la atención a personas con discapacidad intelectual o trastornos de salud mental, apoyando a más de 300 personas con servicios de atención e inserción laboral.
Este acuerdo llega en un momento de crecimiento significativo para el sector del camping, que ha registrado cerca de diez millones de pernoctaciones durante el último año y muestra una tendencia hacia estancias más largas. Esta evolución refuerza un modelo turístico con un impacto positivo creciente sobre el territorio, especialmente en el Alt Empordà, donde se concentra una parte importante de las plazas de camping.