El director deportivo del Girona, Quique Cárcel, compareció para analizar el mercado de invierno, que calificó de “complicado”, pero con resultados positivos. Destacó la necesidad de dar salida a jugadores con pocos minutos, como Solís o Asprilla, y la incorporación de piezas clave para mejorar la plantilla.
En cuanto a las llegadas, Cárcel confirmó que la incorporación de Echeverri ya se buscaba en verano y que aporta alternativas ofensivas. También subrayó la importancia de Fran Beltrán en el mediocampo y, especialmente, el fichaje de Ter Stegen para aumentar la competencia con Gazzaniga.
“"Aquí no venía Ter Stegen a hacer olvidar a Gazzaniga, por nada del mundo, ya que nos ha dado mucho."
La lesión de Ter Stegen ha sido un “desbarajuste” para el club, especialmente tras la salida de Livakovic y la lesión de Juan Carlos. No obstante, Cárcel reiteró la confianza en Gazzaniga y Vlad, aunque están trabajando para solucionar la situación del portero del filial.
Sobre el futuro del banquillo, Cárcel fue claro: “Míchel sabe perfectamente que Quique Cárcel y el Girona quieren que renueve”. Expresó su confianza en la continuidad del entrenador y mencionó el interés en renovar a jugadores importantes como Arnau y Tsygankov, recordando que el club es un “equipo vendedor”.




