Esta tecnología, considerada una "hito" científico, permite que el feto continúe su desarrollo fuera del útero materno en un entorno que simula la placenta. El proyecto, bautizado como fetaLife e impulsado por la Fundació La Caixa, ya ha conseguido mantener viva la oveja Gaia, nacida prematura, durante 13 meses, con un neurodesarrollo considerado normal, equivalente a unos 15 años en humanos.
BCNatal se convierte así en el segundo centro del mundo, tras el Children’s Hospital of Philadelphia (EE.UU.), en alcanzar estos avances en la creación de una placenta artificial. Cada día adicional de supervivencia en estas edades gestacionales experimentales reduce significativamente la mortalidad y las secuelas.
El doctor Eduard Gratacós, director de BCNatal, explica que el objetivo es "engañar a la naturaleza" para que el feto no perciba la salida del útero. Estima que, con una inversión adicional de 7 a 8 millones de euros, la tecnología podría empezar a utilizarse en humanos dentro de dos o tres años.
Tanto el gerente de Sant Joan de Déu, Miquel Pons, como el director general del Clínic, Josep Maria Campistol, han destacado el carácter "rompedor" del proyecto, que podría cambiar los protocolos estándar de tratamiento de la prematuridad extrema, fruto de muchos años de dedicación.




