A través de las vivencias de dos personajes, el libro detalla cómo la industria de la moda se ha convertido en el cuarto sector con mayor impacto en las emisiones de CO₂. Los datos son alarmantes: cada segundo se quema o desecha el equivalente a un camión de ropa en el mundo, mientras que en la Unión Europea se descartan 19 kilos de textil por persona al año.
“"Estamos tan desconectados de las cadenas productivas que no sabemos cómo esta pieza ha llegado a nuestras manos."
La autora subraya que la solución no pasa solo por el consumidor, sino por un cambio sistémico que involucre a administraciones y empresas. En este sentido, la UE prepara regulaciones como el pasaporte digital de producto para mejorar la transparencia y fomentar la economía circular en un mercado que vende 100.000 millones de prendas anualmente.




