Tras dos años de incrementos constantes, la terminal gerundense ha experimentado una corrección en sus cifras. Las operaciones también han retrocedido un 3,9%, situándose en 1.292 movimientos. Pese al descenso, los datos de Girona se mantienen por encima de los registros de 2023 y 2024.
La caída de actividad ha sido generalizada en los aeropuertos de aviación general como Reus y Sabadell, afectados por el mal tiempo. Por el contrario, Barcelona-El Prat ha marcado un hito histórico al alcanzar los 3,8 millones de usuarios en un mes de enero.




