La iniciativa, impulsada por los responsables del reconocido restaurante Can Xapes, tuvo lugar en la ciudad de Girona, convirtiéndose en un punto de encuentro festivo y gastronómico. El evento fue inmortalizado por el fotógrafo David Aparicio.
Esta celebración popular sirvió para reivindicar la cocina tradicional catalana, con una preparación que, según fuentes cercanas, superó los 200 litros de caldo e ingredientes, asegurando raciones para todos los asistentes.
La escudellada se consolidó como una jornada festiva que combina la tradición culinaria con la participación ciudadana masiva.
La fecha clave del evento fue el 7 de febrero de 2026, y demostró la capacidad de la restauración local para generar actos de alto interés social y cultural en la capital del Gironès.




