El evento abandona sus espacios tradicionales del Barri Vell para instalarse en puntos clave de la periferia como la plaza de l'Om o el centro cívico Pont Major. Esta nueva etapa busca reivindicar los márgenes como espacios de transformación social y potencia creativa, trabajando junto al tejido asociativo y las escuelas de la zona.
“"Queremos descentralizar la actividad cultural y distribuir oportunidades y experiencias más allá de los circuitos habituales."
La programación incluye una veintena de propuestas que van desde la realidad aumentada hasta instalaciones inmersivas. Destacan proyectos como el de la Cia Sargantana sobre migración o el mural de gran formato creado por el colectivo BlauBlau. También habrá espacio para la tradición renovada con las Puntaires de Girona.




