La Segunda División comienza esta noche con el partido entre la Real Sociedad B y el Castellón. El Girona FC, uno de los claros aspirantes al ascenso, debutará el domingo en casa contra el Leganés (19 horas), tras no estar en la categoría desde la temporada 2021-22.
Los gerundenses, junto con el Mallorca y el Oviedo, son equipos que descendieron de Primera División, lo que los sitúa como candidatos al ascenso. Este objetivo ha sido verbalizado por toda la directiva, incluyendo al presidente Delfí Geli, Ferran Soriano, Pere Guardiola, Quique Cárcel, Quique Álvarez y Cristhian Stuani.
Sin embargo, el club afronta el inicio de la Liga con incertidumbre sobre la plantilla final, ya que el mercado de fichajes permanece abierto. Los movimientos de altas y bajas han sido limitados hasta ahora, y se espera que se aceleren en los próximos días, con el riesgo que esto supone para la planificación deportiva.
Los rivales directos por el ascenso han estado más activos. El Mallorca ha ingresado más de 64 millones con ventas y se ha reforzado con jugadores como Josep Cerdà y Adrián Fuentes. El Oviedo también ha renovado gran parte de su plantilla, incorporando futbolistas como Estanis Pedrola y Dani Villahermosa.
Otros equipos a tener en cuenta son el Almería, con García Pimienta en el banquillo, el Castellón, el Las Palmas, así como conjuntos con experiencia como el Eibar, el Granada y el Valladolid.
En cuanto a los equipos nuevos en la categoría, el Sabadell, entrenado por Ferran Costa, destaca por su competitividad y cuenta con el fichaje de Pere Pons. El Andorra buscará consolidarse en la categoría, mientras que el Ceuta será un rival con un pasado simbólico para el club gerundense.




