La entidad rojiblanca ha tenido que recurrir al mercado de jugadores en paro para solucionar un problema urgente. Rubén Blanco se encontraba sin equipo desde que rescindió su contrato con el Olympique de Marsella el pasado mes de enero. Esta operación permite a Míchel disponer de un efectivo con experiencia internacional.
El guardameta de Mos llega con poco ritmo competitivo, ya que no disputa un partido oficial desde febrero de 2024. Sin embargo, la dirección deportiva liderada por Quique Cárcel considera que es la mejor opción dentro del límite salarial de LaLiga.




