Desde el inicio, el equipo gerundense mostró una mayor fluidez ofensiva. A pesar del esfuerzo de Caleb Agada por los locales, los puntos de Shurna y Golomán establecieron una renta de diez puntos que marcó el desarrollo del encuentro.
En el segundo periodo, Livingston y Needham castigaron la defensa ilerdense con facilidad. El Girona se marchó al vestuario con una ventaja cómoda de 37-49, mientras que el Lleida no lograba encontrar soluciones en ataque.
Tras el descanso, un amago de remontada local situó el electrónico en 44-51, pero Pep Busquets y Needham respondieron con contundencia para cerrar el tercer cuarto con un claro 57-73.
El último cuarto careció de historia competitiva, permitiendo al Girona gestionar su ventaja hasta el 81-93 definitivo. Esta derrota supone el tercer tropiezo consecutivo para el conjunto dirigido por Gerard Encuentra.




