El equipo de Míchel mostró su capacidad ofensiva gracias a la puntería de Viktor Tsygankov, quien logró batir a Antonio Sivera para adelantar momentáneamente a los visitantes. Sin embargo, el Alavés de Eduardo Coudet no bajó los brazos, liderado por un inspirado Lucas Boyé que firmó un doblete ante la mirada de Paulo Gazzaniga.
El encuentro estuvo marcado por la igualdad y las disputas físicas en el centro del campo, donde Bryan Gil y Axel Witsel tuvieron un papel destacado. Con este resultado, el Girona sigue sumando en una temporada histórica, mientras que el conjunto vitoriano refuerza su solidez en casa.




