El conjunto dirigido por Míchel Sánchez no logró inquietar la portería navarra en todo el encuentro. Osasuna, mostrando su solidez habitual como local, dominó el ritmo del juego y encontró el premio en el tramo final. Un gol de cabeza de Ante Budimir en el minuto 80 selló la undécima derrota de los gerundenses en esta campaña de Liga.
“"No hacemos bien las cosas, ni con balón ni en la presión. Así cuesta mucho más merecer ganar."
Los datos reflejan la falta de profundidad del equipo rojiblanco, que terminó el partido sin rematar entre los tres palos. Con este resultado, el Girona ya suma cinco partidos consecutivos sin conocer la victoria lejos de Montilivi, una dinámica que no se rompe desde el triunfo ante el Espanyol el pasado 16 de enero.




