Esta situación marca el regreso del Girona a la zona peligrosa de la clasificación, un lugar que no ocupaba desde la jornada 14. Después de meses resistiendo fuera del descenso, el equipo de Míchel se encuentra ahora en una posición comprometida en la jornada 36.
El gran beneficiado de esta jornada es el Levante, que ha protagonizado una remontada espectacular. El equipo valenciano había pasado 29 jornadas en posiciones de descenso, desde la jornada 4 hasta la 5 y posteriormente de la 12 a la 35, y ahora consigue salir del pozo en un momento crucial de la temporada.
La lucha por la permanencia se encuentra totalmente comprimida, con Girona, Levante, Espanyol, Mallorca y Elche empatados a 39 puntos. Tanto el Girona como el Espanyol, y el resto de equipos implicados, aún tienen que disputar sus respectivos partidos de la jornada 36. Los gerundenses recibirán a la Real Sociedad en Montilivi el próximo jueves, mientras que el conjunto blanquiazul jugará en casa contra el Athletic Club. Este escenario de igualdad máxima intensifica la carrera por la salvación y obliga a los equipos de la parte baja a puntuar para asegurar la permanencia.




