La Unidad de Insuficiencia Cardíaca del Trueta realizó el seguimiento de 1.232 pacientes durante el 2025, lo que representa 203 personas más que el año anterior. El grupo de edad más afectado fue el de 75 a 84 años, seguido de cerca por el de 65 a 74 años, evidenciando la influencia demográfica en esta patología.
En el marco de su evolución y para optimizar la atención, el hospital ha implementado recientemente herramientas de seguimiento remoto basadas en inteligencia artificial. Estas tecnologías buscan reforzar el control clínico de los pacientes con insuficiencia cardíaca crónica y facilitar la detección precoz de posibles descompensaciones, complementando la labor del personal sanitario.
Un asistente virtual, llamado Lola, realiza conversaciones telefónicas con los pacientes para recopilar información médica relevante. Si detecta algún síntoma o cambio significativo, genera un aviso para el equipo médico. Actualmente, 135 pacientes de la unidad reciben estas llamadas, con 519 realizadas desde el inicio de la prueba piloto hasta abril.
Además del asistente virtual, la unidad utiliza un sistema de monitorización remota con dispositivos implantables, como el CardioMEMS. Este dispositivo se implanta en la arteria pulmonar y permite medir la presión arterial y detectar la acumulación de líquido de manera precoz. Trece pacientes son monitorizados con esta tecnología, que ha demostrado reducir las hospitalizaciones desde su consolidación en 2022.
La Unidad de Insuficiencia Cardíaca, que conmemora veinte años de actividad asistencial en 2026, ha logrado reducir hasta un 70% los ingresos en urgencias y las estancias hospitalarias por descompensaciones durante sus primeros cinco años de existencia, gracias a la accesibilidad y la coordinación con otros servicios del centro.




