La semana ha sido terrible para los intereses del club catalán, que ha perdido dos piezas fundamentales. El portero Ter Stegen fue operado ayer en Finlandia de una lesión en el isquiotibial que podría apartarlo el resto del curso, mientras que Àlex Moreno estará de baja unas seis semanas, dejando un vacío significativo en el lateral izquierdo.
Estos contratiempos se suman al retorno de las dudas generadas por los últimos resultados. El empate en Montilivi contra el Getafe (1-1) y la derrota ante el Oviedo (1-0) han reabierto viejas heridas, como la dificultad para generar ocasiones y la fragilidad defensiva en acciones puntuales.
Las bajas obligan al técnico Míchel a realizar cambios en el once inicial. El regreso de Gazzaniga a la portería es seguro, pero el lateral izquierdo presenta el mayor dilema, ya que no hay un relevo natural para Moreno. El entrenador de Vallecas podría optar por mover a Arnau de banda o cambiar el esquema táctico.
El Girona intentará aprovechar el mal momento del Sevilla, que solo ha ganado uno de sus últimos seis partidos de liga y se encuentra en una situación clasificatoria más delicada. Además, los gerundenses tienen un buen recuerdo del Sánchez Pizjuán, donde han logrado la victoria en las tres últimas temporadas.




