Los vecinos de las poblaciones afectadas ya pueden salir y entrar a sus domicilios, aunque el acceso a las zonas situadas dentro del perímetro más cercano al fuego sigue restringido y requiere coordinación con los Mossos d'Esquadra. El incendio, que ha provocado 10 heridos leves, ha afectado también a varias industrias y vehículos en la zona.
Aunque los Bomberos dieron el fuego por estabilizado durante la noche, los equipos de emergencia se mantienen en alerta máxima. La previsión de temperaturas elevadas y la entrada de viento de marinada hacen temer que se puedan reactivar nuevos focos en un perímetro muy irregular.
“"Mantenemos las restricciones en la zona interior del perímetro y los vecinos tendrán que coordinarse con los mossos para acceder."
Más de 500 efectivos, incluyendo la Unidad Militar de Emergencias, voluntarios de la Agrupación de Defensa Forestal y agricultores, han trabajado durante la noche para controlar las llamas. Durante la mañana, se incorporarán a los trabajos de extinción cuatro hidroaviones y siete helicópteros.
Los responsables del operativo han pedido a la ciudadanía que evite el desplazamiento a la zona por curiosidad, el denominado turismo de incendio, para no entorpecer el paso de los vehículos de emergencia. Técnicos especializados inspeccionarán las estructuras de las casas afectadas en las urbanizaciones de Cabanes y Vall Repòs.




