La donación consta de 1.029 objetos, entre los que se encuentran 83 proyectores o visores, 517 películas y bandas, y 170 documentos y manuales. Este material ilustra la diversidad de formatos de cine infantil doméstico durante más de siete décadas, complementando significativamente la Colección Tomàs Mallol del museo.
Destacan especialmente las piezas relacionadas con el Cine NIC, el juguete cinematográfico catalán patentado en el año 1931 por los hermanos Nicolau. Este proyector de dibujos animados tuvo una gran repercusión internacional, inspirando numerosos modelos en Europa y América.
“"un gesto de generosidad y compromiso con la memoria colectiva, que abre el patrimonio a la ciudadanía y a las nuevas generaciones."
El escritor Enric Soler i Raspall, especializado en literatura de viajes, comenzó a coleccionar estos aparatos en el año 2000, impulsado por su fascinación por el Cine NIC. Su aportación incluye variantes internacionales y otros proyectores populares como Cine Graf, Roynel o Cinexin.
Con esta incorporación, el Museo del Cine de Girona se consolida como uno de los conjuntos más completos de Europa dedicados al cine infantil del siglo XX, haciendo posible explorar la evolución tecnológica y cultural de este fenómeno.




