El dispositivo de emergencias, formado por 440 Bomberos y 100 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, mantiene la preocupación por la estabilidad del perímetro. La llegada del viento a partir de las 14 horas se considera un punto crítico que podría complicar las tareas de control en una zona con un potencial de afectación de 30.000 hectáreas.
A pesar de la dificultad, se prevé que la entrada de la marinada reduzca el impacto del fuego en la zona de las urbanizaciones de Calonge, donde se han producido varios focos activos durante la mañana. El perímetro actual, que abarca 2.400 hectáreas, presenta una configuración irregular con varios puntos calientes que dificultan las tareas de enfriamiento.
Las autoridades han reiterado la necesidad de mantener los confinamientos vigentes en las zonas afectadas. Aunque se estudiará la posibilidad de flexibilizar algunas restricciones a lo largo de la tarde, se pide a la ciudadanía extremar la prudencia ante la ola de calor inminente.




