El control intensivo, iniciado hace tres meses por el Ayuntamiento de Llagostera para mejorar la selección y la correcta gestión de los residuos, se ha traducido en 14 expedientes sancionadores. Cada uno de estos expedientes conlleva una multa de 400 euros, sumando un total de 5.600 euros en sanciones.
La figura del agente cívico se creó para mejorar la selección y la correcta gestión de los residuos en el municipio y, a la vez, prevenir y reducir conductas incívicas relacionadas con el sistema de recogida.
Más allá de las multas, el agente cívico ha realizado más de 200 visitas y llamadas informativas a viviendas que no disponían de los cubos correspondientes o que hacían un uso incorrecto del servicio. Además, se han revisado más de 100 bolsas de residuos abandonadas o con una selección incorrecta, permitiendo al Ayuntamiento detectar incidencias concretas y actuar de manera directa.
El dispositivo de control ha incluido actuaciones coordinadas con la Policía Local en puntos reincidentes del municipio para poner fin a prácticas inadecuadas. Entre los espacios donde se han realizado estas intervenciones destacan la calle Barcelona, la calle Major, la calle Sant Pere y la calle Camprodon.
El agente también ha ejercido un papel informativo y educativo, resolviendo dudas de la ciudadanía sobre el modelo de recogida de residuos de Llagostera y promoviendo hábitos más responsables y sostenibles para mejorar el funcionamiento del puerta a puerta.




