La nueva vía verde que une Girona y Celrà, un proyecto muy esperado que se ha completado este junio, lleva ya una semana en funcionamiento. Tras los primeros días de uso, la infraestructura ciclista ha recibido una valoración mayoritariamente positiva por parte de los usuarios, que celebran la mejora en la seguridad y la comodidad de sus desplazamientos.
Usuarios como Amanda Ortiz destacan que el nuevo tramo les ha permitido evitar la peligrosa carretera, calificando la conexión de "muy cómoda". Sin embargo, esta satisfacción general no es universal. La entidad Bicicleta Club de Catalunya (BACC) ha expresado críticas a través de la red social X, considerando el tramo "estrecho y sin espacio para adelantar con seguridad", especialmente en la zona de uso compartido con peatones. También cuestionan el diseño de la pasarela metálica de más de medio kilómetro sobre el río Ter, aunque reconocen que "algunos dirán que es mejor esto que nada".
Desde la plataforma Mou-te en Bici, el presidente Xavier Corominas, aunque coincide con algunas de las observaciones del BACC, remarca el gran cambio que supone esta vía para las comarcas gerundenses. "De la nada a lo que tenemos es un gran cambio", afirma, si bien sugiere que una consulta previa habría permitido un resultado "formidable". Corominas también defiende la pasarela metálica, señalando que el pasado domingo se vio pasar por ella a "niños, gente mayor y toda clase de bicicletas, sin ningún problema".
Más allá de las opiniones de las entidades, los usuarios particulares valoran muy positivamente la nueva infraestructura. Gerard Garzón subraya la seguridad de "no tener que pasar por la carretera", mientras que Oleg Motovilov destaca el cambio paisajístico y la mejora respecto a la antigua opción de circular por la vía principal. La pasarela metálica sobre el río Ter es uno de los puntos más atractivos para la mayoría, aunque algunos, como Amanda Ortiz, reconocen que la primera vez puede generar "un poco de impacto".
Algunos usuarios, como Manel Trias, ya utilizan el nuevo tramo como alternativa real para los desplazamientos diarios, sustituyendo el tren cuando este acumula retrasos. Trias recuerda que hasta ahora "ir en bicicleta era jugarse la vida" en este recorrido. La voluntad generalizada es que esta infraestructura sirva de impulso para futuras conexiones ciclistas entre municipios de la provincia, tal como reclaman Ortiz y Garzón, considerando que "las redes ciclistas son futuro" y un paso hacia una movilidad más sostenible.




