Según los datos facilitados por el Servei Català de Trànsit, el territorio gerundense se desmarca de la tendencia general catalana, donde han perdido la vida 13 personas en 13 siniestros diferentes hasta finales de febrero. Esta cifra global supone una reducción del 40% respecto al ejercicio anterior.
El análisis de la siniestralidad muestra una preocupante incidencia en los colectivos vulnerables. Los motoristas representan casi la mitad de los finados, con un total de siete conductores de motocicleta fallecidos. A estas cifras se suman un ciclista y un peatón.
Por demarcaciones, Barcelona encabeza la lista con ocho defunciones, seguida de Tarragona con tres y Lleida con dos. En contraste, Girona mantiene su estadística a cero en un periodo donde la mayoría de choques mortales se han producido durante las tardes de fines de semana.




