El club gerundense busca movilizar a la afición para acompañar al equipo en su llegada al estadio, en una iniciativa pactada con las peñas y los aficionados. Como parte de esta campaña, se han repartido 100 banderas en la tienda del club para engalanar la ciudad y crear ambiente.
La implicación de la ciudad va más allá del club, con el Ayuntamiento de Girona sumándose a la iniciativa. Se ha cambiado la senyera en la Plaça Catalunya por una que incluye el escudo del Girona y se ha vestido el Tarlà de la Rambla con la camiseta del club. Estos gestos reflejan el apoyo ciudadano ante un partido que puede definir el futuro inmediato de la entidad.
El partido contra el Elche se presenta como un auténtico 'todo o nada' para el Girona, donde la victoria es el único resultado válido para asegurar la continuidad en la máxima categoría del fútbol español la próxima temporada.




